Mientras Bob Esponja y Calamardo atienden clientes, Don Cangrejo canta una canción del dinero hasta que llegan unos hombres de negocios mirando el restaurante. El hombre se presenta como Howard Blandy y Don Cangrejo lo reconoce como el tipo que inventó una maquina, Randy se ofrece a comprarle el Crustáceo y aunque en un principio se negó a hacerlo, Randy le dio un gran costal de dinero y acepta.
Entonces le dice a Bob y Calamardo que el ya se retirara como dueño del restaurante por lo que decide tomar su día libre diciendo que puede hacer muchas cosas como pasear con su bici que compró hace tiempo y entonces toma sus vacaciones. Entonces llega el nuevo gerente de la empresa Carl, y les da uniformes nuevos con un reglamento para el restaurante en la cual lo bautizaron como Crustáceo O’ Lunes.
Mientras tanto Don Cangrejo disfruta su día libre de trabajo desde pintar, ver pinturas, descansar y jugar el golf (aunque a este último lo odia), pero después de un rato se aburrió y decide pasar mas tiempo con Perlita, pero esta ultima lo rechaza y lo bota de su casa hasta que consiga trabajo. Cangrejo encontró empleo como lavaplatos en el restaurante del Crustáceo y ve que han redecorado todo. Posteriormente Calamardo le canta la canción de cumpleaños a un niño pero se muestra muy amargado y Carl entonces le dice que sonría según sus términos o lo llevaría con un subgerente (un pez musculoso). Calamardo entonces trata de sonreír.
Mientras Don Cangrejo recoge un plato se encuentra con Bob Esponja atendiendo la cocina y felizmente se reencuentran a pesar de que Cangrejo no es ahora gerente y entonces vuelve a trabajar. Cangrejo ve que Calamardo ahora se volvió feliz puesto que Carl lo tenia amenazado si no lo ve sonreír, Don Cangrejo le pregunta a Carl que hizo con Calamardo por lo que le dice que esta haciendo felices a la gente. Sin embargo en la cocina se descubre que en realidad las cangreburgers en realidad las hacia por medio de una cinta transportadora con desperdicios sintéticos simulando que son las hamburguesas. Bob triste se pregunta porque no hay amor a las hamburguesas, y entonces le dijo a Don Cangrejo que trataba de explicar a los clientes, pero nadie le hizo caso. Cangrejo se molesta al ver esto y mira que la caja registradora es automática dando cambio.
Cangrejo va con Carl para que le explique que hizo con todo el restaurante con ver Cangreburgers procesadas y registradoras en una computadora, este se justifica que los clientes se sienten bien y Cangrejo afirma que lo único malo es que nadie se da cuenta de que las hamburguesas eran falsas. Así que toma un liquido sintético y se lo muestra a un cliente por lo que se aleja. Unos peces al oír que estaban dando basura, ven sus trozos de Cangreburgers falsas y se escupen. Cangrejo enfurecido le avienta a Carl un banquillo a la pantalla gigante y pone el computador al tanque de liquido sintético, mientras Carl llama a Randy.
Entonces Randy llega y Don Cangrejo le explica que las hamburguesas deben estar hechas a mano en lugar de que fueran procesadas en una cinta transportadora; en la cocina el tanque explota y el restaurante queda destruido. Carl dice si con esto no le aumenta su aumento, Randy al ver arruinado todo decide vender el restaurante y Don Cangrejo vuelve a comprar el lugar. Los hombres de negocios se retiran y Cangrejo vuelve a su lugar como gerente disculpándose por haber destruido el restaurante, hacer que huyan los clientes y que los hombres estén en la ruina. Al final Bob y Calamardo vuelven a su trabajo mientras Don Cangrejo abre su caja.